miércoles 15 de febrero de 2012

MAÑANA INVERNAL


Sábado 11 de febrero, 8:30 de la mañana el termómetro del coche marca los -9,5º, nada más salir del vehículo se nota el frío en la cara, alguna chimenea escupe un fino hilo de humo, todo está helado, el suelo, el camino, la hierba de las eras; el cielo está despejado y los pájaros tratan de aprovechar el poco calor que desprende el sol encarados en lo alto de los árboles desnudos, el viento está en calma lo que hace más llevadera la mañana.





Pertrechado de gorro, guantes, bufanda, calcetín, medias, una buena colección de camisetas a modo de capas, pantalón de pana, forro polar, paravientos, calzones largos de los de antes….bueno, a lo mejor me he pasado un poco….me bajo a media mañana a la zona del parque esperándome encontrar los carámbanos típicos de la fuente, imagen que se genera todos los años y que es una de las más espectaculares de esta época del año cuando el frío aprieta.


Paso por el pilón, sus dos caños apenas echan agua, la falta de nieves y lluvia se está dejando notar, me hago siempre la misma pregunta ¿por qué nunca se hiela el pilón? Si alguien sabe la respuesta no estaría mal que nos lo contara, preguntado a algún que otro vecino, nadie recuerda haberlo visto en estado sólido, por muy bajas que fueran las temperaturas.


Al llegar al parque se repiten las imágenes de todos los años, frío intenso, cielos despejados y los carámbanos colgando de las piedras, una imagen repetida pero igual de bellas año tras año.

Os dejo una muestra:


17:30, el sol comienza a caer, el termómetro marca los 0º, ha estado todo el día helando, por la tarde se ha levantado el aire y la sensación de frío es mayor.



Dicen que cuando el grajo vuela bajo hace un frío del carajo….pero hoy ni los grajos vuelan, aunque también hay que decir que a lo que antes se llamaba invierno ahora lo llaman frío siberiano, frío polar, ola de frío….

miércoles 8 de febrero de 2012

UNA DE GATOS

Uno de los animales domésticos más comunes en los pueblos es el gato, en todas las casas había uno para mantener a raya a las ratas y ratones que tanto daño hacía en los graneros y en las despensas.


Al gato le gusta ir por libre, sólo se acuerda de su dueño cuando tiene hambre o quiere algún arrullo, el resto del tiempo lo pasan en solitario, tumbado a la sombra en los meses de verano o aprovechando los pocos rayos de sol en el invierno, siempre alerta, recorre los corrales y huertos en busca de algún ratón o pajarillo despistado. Los machos marcan su territorio orinando en puntos estratégicos.


Vitales de pequeños, con el paso del tiempo se vuelven más sedentarios, sobre todo si tienen el sustento asegurado, además con la edad van perdiendo vista y olfato pasando muchas horas del día adormecidos, pueden llegar a vivir unos 15 años, siendo más longevos los domésticos.


Están dotados de una extraordinaria agilidad, puede pasar por orificios muy estrechos bastándole que le quepa la cabeza, al disponer sus clavículas de un pequeño cartílago que le otorga una enorme elasticidad


Los gatos se valen de sus uñas retráctiles para conservar afiladas las garras, previniendo el desgaste por contacto con el terreno. Sólo estirando o golpeando a la presa con las patas logran tensar los tendones que las sacan al exterior, las mantienen afiladas usando los troncos de los árboles o cualquier otra superficie propicia para ello. Caminan directamente sobre los dedos de sus patas. Como buenos felinos colocan su pata trasera casi directamente sobre la huella de su pata delantera correspondiente, minimizando el ruido y el rastro visible


Pueden mover cada oreja independientemente de la otra. Gracias a esta capacidad, puede mover su cuerpo en una dirección y apuntar sus orejas en otra. Cuando está enfadado o atemorizado, instintivamente reclinará sus orejas hacia atrás
El sonido que emiten normalmente es el maullido pero también emiten otros como el ronroneo, indicando típicamente que el animal está bajo un estado de placidez aunque también puede significar que está angustiado, afligido o experimentando dolor; cuando están enfadados o en peligro suelen bufar.




Pueden ser de un solo color o combinar varios, los gatos tricolores o más raramente de cuatro colores son exclusivamente hembras.

Existe la creencia popular de que los gatos siempre aterrizan sobre sus patas, girando en el aire para enderezarse ayudándose de la cola. Si en estas tierras decimos que los gatos tienen siete vidas, en Inglaterra dicen que tienen nueve.

Los primeros gatos domésticos se piensan que aparecieron en Chipre, los fenicios los trajeron a Europa y los egipcios llegaron a divinizarlos.



miércoles 1 de febrero de 2012

ESTACIONES I: EL HAYEDO

Un ejercicio que me gusta hacer con la cámara de fotos es el de congelar un momento del tiempo en un mismo espacio y repetir la fotografía a lo largo del año, observando como con las estaciones cambia el paisaje, pues bien eso es lo que estoy haciendo en distintos parajes de Urueñas y sus alrededores, me falta por completar las imágenes de Urueñas en el invierno, pero para abrir boca os dejo estas del Hayedo de la Pedrosa en Riofrío de Riaza


Comenzamos con el invierno, la sensación de soledad es absoluta, silencio por todas partes, las nieblas suelen estar presentes prácticamente todo el día, aumentando la sensación de frío, ya acusada por la altura en que nos encontramos, los árboles desnudos de hojas, el riachuelo que baja entre las hayas se encuentra congelado, el bosque parece dormir, esperando condiciones más favorables para la vida.


Con la llegada de las nieves todo se cubre de blanco dando un nuevo aspecto al bosque, es el momento más crítico para todos sus habitantes, los árboles ralentizan su metabolismo, a los animales les cuesta encontrar el alimento mínimo para subsistir son momentos difíciles especialmente para la fauna en donde parece no ver el final del largo invierno.


Con la primavera el bosque poco a poco se va despertando, comienzan a surgir las yemas en las ramas de las árboles, poco a poco el hayedo va recuperando la vida, todas las especies de animales se muestran más inquietas, los roedores tratando de recuperar fuerza tras la invernada, los pájaros se afanan en preparar los nidos para la próxima puesta, el arroyo baja en toda su plenitud consecuencia del deshielo, sus aguas recorren con velocidad las empinadas laderas en busca del cauce del río Riaza. Son muchos los días en que todavía la niebla hace su presencia a primeras horas de la mañana, niebla que por otra parte es fundamental para el ciclo del hayedo, aportando la humedad necesaria.

Mientras la cercana meseta castellana sufre los rigores del verano, en este pequeño rincón de la Sierra de Ayllón los calores son muy llevaderos, los animales ya han sacado a sus crías adelante, el arroyo sigue con agua en su cauce proporcionando más sensación de frescor, las hayas, con su follaje nos dan un respiro térmico bajo sus retorcidas ramas.


Llega el otoño, la estación más espectacular en el hayedo, todo se vuelve ocre, amarillo, naranja, algunos animales ya se han ido a sus campamentos invernales, los que se quedan se afanan en recolectar todo tipo de alimentos para pasar el próximo invierno, especialmente los roedores; reptiles y anfibios poco a poco se sumergen en un profundo sueño que les ayudara a pasar los meses más fríos, el arroyo mantiene aún un hilillo de agua, esperando la llegada de las próximas lluvias que harán surgir un gran número de setas y hongos.




martes 24 de enero de 2012

UN PASEO POR EL DURATÓN

Fue a finales de verano cuando quedé con Uge y Esca un par de veces para recorrer el Duratón, la primera para visitar algunas estaciones de pinturas rupestres, finalizando el mes de agosto, tema que trataremos en otra ocasión; la otra en los primeros días de septiembre para disfrutar de un interesante recorrido por el lado sur del cañón del Duratón.


Vista del cañón desde lo alto del cantil


La mañana se presentaba como las típicas de finales de verano, día soleado, y un calor muy llevadero, el punto de encuentro la iglesia de Sebúlcor con su espadaña desafiando a la ley de la gravedad, tras los saludos de rigor ponemos rumbo hacia el cañón del Duratón, pasamos primero por tierras de labor a través de un camino polvoriento, para un poco más adelante adentramos en el pinar que llega hasta el mismo borde del río.

Chopos, árbol principal de ribera en la parte más abrupta del cañón


La primera parada la hacemos en el paraje conocido como Cueva Rota, un capricho de la geología, tiene un primer acceso por la parte alta, a ras del suelo, se accede a una primera cueva, vuelta al exterior para acceder a media ladera a una segunda cueva desde donde tendremos una amplia visión del meandro a nuestra derecha y la continuación del río por la izquierda, eso sí, hay que andar con cuidado, un resbalón puede tener serias consecuencias.

Cueva Rota


Andar por el Duratón nunca te deja indiferente, da igual si se hace por arriba o por abajo, acompañando al río en su parte inicial donde las aguas fluyen con rapidez o en la parte baja, donde el agua se remansa, en otoño o en primavera, con frío o con calor….siempre se encuentra el encanto de disfrutar de este sensacional paraje.

Paredón frente a San Frutos


Por arriba seremos conscientes de la extensión del paisaje, un profundo corte en medio de la lastras que se ha ido modelando a lo largo de los siglos por la acción de la erosión del agua, rodeado de un páramo semidesierto donde las aulagas, los enebros y las sabinas crecen en unas duras condiciones de vida a la que están perfectamente adaptadas, eso si lo hacemos por la orilla norte, si es por la sur, donde nos encontramos, el pinar romperá la monotonía de la lastra.

Vista del Cañón del Duratón a media altura


Tras Cueva Rota dirigimos nuestros pasos a las proximidades de San Frutos, visitando primero un despoblado del que sólo quedan algún vestigio de su presencia en forma de montículos de piedra o lanchas clavadas en el suelo en lo que sería alguna calle del poblado, todo ello frente a la cueva de Santa Engracia.


Recuperando fuerzas


Aprovechamos el lugar para dar cuenta de un merecido almuerzo a base de chorizo de la olla y un trago vino todo ello a la sombra de una sabina y con la ermita del Santo como escenario.


Fuente la Higuera


Desde nuestra privilegiada posición vemos la fuente de la higuera, las escaleras del diablo, las piedras del priorato a la espera de los primeros visitantes que a estas horas aún no se han dejado ver. Sobre nuestras cabezas sobrevuela el buitre con su fuerte batir de alas, una culebrera nos deleita con su blanco plumaje, no tardará en partir a sus campamentos de invierno, a lo lejos oímos al halcón marcando su territorio ante la intrusión de algún otro congénere.

Vistas de San Frutos


Águila culebrera


Tras la vianda vamos recorriendo el borde del cantil hasta llegar a una hendidura que nos llevará al borde del agua. Por abajo te sientes insignificante ante las moles de piedra que te rodean, eres un ser diminuto ante la grandeza de la naturaleza, situarte en el cauce del río impresiona, sólo tú y el bullicio de la soledad con el ruido ensordecedor del silencio, tan sólo roto por los graznidos característicos de las chovas, grajas y grajillas.

Acceso desde el llano a lo más profundo del cañón


Qué pequeños somos!!!


Vamos recorriendo todo el meandro de San Frutos por la orilla más alejada, abriéndonos camino entre los arbustos que crecen a nuestro paso, avistamos alguna vieja tenada que ya ha perdido su uso pero que mantiene las piedras de sus paredes en pie, recordándonos tiempos mejores para la ganadería.

Uge entre la vegetación



El vuelo del leonado


La vista del río desde esta situación es simplemente espectacular, donde el hombre se funde con la naturaleza, a lo lejos una pareja de corzos, recelosos de nuestra presencia se alejan tranquilamente de nosotros a media ladera. Sobre nuestras cabezas pasan a relativa baja altura los buitres buscando sus posaderos en los cantiles, con las patas extendidas para un buen aterrizaje.

Meandro


Según avanzábamos por el fondo del cañón me preguntaba cómo demonios subiríamos nuevamente al páramo, cómo salvaríamos la pared que se alzaba sobre nosotros, Esca buscaba las piedras que marcaran los pasos de ascensión hacia la llanura, las botaderas que usaban los pastores en otras épocas, se tratan de pasos entre hendiduras en la pared, resquicios que ofrece la naturaleza y desde donde en un corto espacio de tiempo salvamos todo el desnivel desde el fondo del río a la llanura. El paso no es excesivamente peligroso, tan sólo hay que tener un mínimo de cuidado.

Botadera


Nuevamente desde las alturas la visión se nos amplia, con la península de San Frutos como principal elemento, el río rodeando con su lento caminar el “pedrusco” donde se sitúa la ermita; un pequeño descanso bajo un enebro para recuperar el resuello mientras contemplamos nuevamente tan fantástico paisaje y poner camino de regreso a Sebúlcor, allí nos espera unas buenas cervezas para dar por finalizada la jornada, con buenos paisajes y mejor compañía.


Península y Meandro de San Frutos


Como leí a Esca en su blog, hablando sobre el Duratón:


“este paraje nos relaja el alma, nos encoje el corazón y nos deleita nuestros sentidos.”

Blog: conoce tu comarca


No encuentro mejores palabras para definir lo que se siente en el cañón.

miércoles 18 de enero de 2012

ADIVINANZA FOTOGRAFICA II

Una nueva edición del “aclamado” juego de las adivinanzas, jejejejeje, os presento otras siete fotografías correspondientes a siete parajes distintos de Urueñas, fotografiados en distintas épocas del año, tendréis que adivinar en que parajes están realizadas dichas fotografías.


Para los que no conozcáis Urueñas y sus campos siempre podréis disfrutar de los bellos rincones que tenemos en este pequeño rincón de la provincia de Segovia.


Os animo a participar en este pequeño juego, si no se han adivinado los parajes hacia el viernes pondré los nombres para que los asocies a las imágenes y la semana próxima daré las localizaciones en forma de comentario en esta misma entrada.


Animaros a participar y suerte!!!



Foto 1: El Pozuelo (Alberto)

Foto 2: Las Vargas (Yo misma)


Foto 3: Valdingomez (Yo misma)


Foto 4: almendros a la izquierda de la Calleja (Bodeguilla)

Foto 5: La Madejera (Yo misma)


Foto 6: Arroyo de Camilla (Bodeguilla)

Foto 7: Las Arroyadas (Alberto)